¡Au revoir, shampoo!

 

En el pelo, como en la ropa, siempre hay modas. Desde tratamientos tan simples como mayonesa, hasta cosas muy sofisticadas como iones y nanowhatevers, el pelo ha sido víctima de toda clase de tratamientos. Sin embargo, últimamente me he topado con uno muy poco común. Algo que ha comenzado a generar mucho ruido en el mundo del estilismo, es el “no poo”. Esto, que viene de “no shampooing”, es una técnica de cuidado del cabello, en la que, como el nombre lo dice, se renuncia al shampoo. Asqueroso, lo sé… pero dicen que milagroso.

¿La razón? La mayoría de los shampoos contiene una cantidad impresionante de químicos que pueden llegar a ser agresivos para el cuero cabelludo y el folículo capilar (en especial en pelo chino). En mi investigación, encontré que hay shampoos que tienen el mismo tipo de sulfatos que un líquido para limpiar platos.  Además, estos sulfatos no solo quitan la suciedad del pelo, sino también su aceite natural, por lo que a la larga causan resequedad, caspa y otras enfermedades capilares.

El “no poo” consiste en tres cosas:

  • Limitar o eliminar por completo el uso de shampoos que contengan sulfatos.
  • Usar gel para evitar el frizz.
  • Tratar el pelo con gentileza.

Algunos seguidores sustituyen el shampoo por acondicionador, y shampoo libre de sulfatos ocasionalmente, mientras que otros recurren a mezclas de vinagre y otros ingredientes para mantener el pelo limpio y en forma.

La verdad es que cuando empecé a leer esto, me dio mucho asco, la idea de no lavarme el pelo me enfermaba, pero al ir buscando resultados reales en blogs, la curiosidad me ganó. De 20 valientes personas (mujeres principalmente) que estoy siguiendo, todas se sienten mejor después de haber implementado a sus vidas este método. Dicen que hay un periodo de transición, que dura entre dos y seis semanas, en el que el pelo se pone horrible, pero que terminando este tiempo los resultados son sorprendentes. Algunas mujeres cuentan que ya no necesitan usar productos (desde cremas hasta planchas) para verse bien. Basta con secarlo y peinarlo.

Como estilista, siempre me gusta experimentar con productos y técnicas nuevas para el cuidado del cabello, y esta no es la excepción. Mi rutina, mezclando la de muchas personas, consistirá en usar shampoo libre de sulfatos cada 10 días, y acondicionador cinco o seis veces a la semana, de acuerdo a como vaya sintiendo el pelo.

Hoy es el primer día que estoy pasando sin lavarme el pelo, y a decir verdad, me siento asquerosa. Pero tengo fe en que valdrá la pena.

 

 

Foto de Neyuu.
Anuncios
Esta entrada fue publicada en BELLEZA. Guarda el enlace permanente.