Historia del Bikini

El bikini es una de las piezas más sensuales que una mujer puede tener en su clóset.  Los hay de varios tipos: halter, strapless, para deportistas, para nadar, para asolearse, de lycra, tejidos, con pedrería, sencillos… en fin, las opciones son infinitas. Pero, ¿cómo es que se llegó a usar esta prenda, que es comparable a salir en ropa interior?

Contrariamente a lo que muchos puedan pensar, el bikini se usó en la cultura griega desde 1400 a.C. aproximadamente. Existen diversos mosaicos de ese periodo, en los que podemos ver mujeres usando esta famosa prenda, que de hecho era muy parecida a la que se usa hoy en día. Sin embargo, se usaba por cuestiones atléticas, ya no tanto por moda.

Durante el Imperio Romano, los baños comunales (que evolucionaron para transformarse en lo que hoy conocemos como un spa) se convirtieron en importantes lugares para negocios y convivencia en general, en un ambiente lujoso. A pesar del éxito de estos lugares, su uso era meramente terapéutico. Más tarde, esta tradición se propagó a algunos lugares de Europa, solo que ahí hombres y mujeres se bañaban por separado. A pesar de eso, las mujeres conservando cierto pudor, comenzaron a usar los vestidos para nadar. Estos eran muy parecidos a los que usaban diario, pero les ponían peso en los dobladillos para que el agua no levantara la falda. Además, usaban medias negras, y en algunos casos bloomers.

En 1800 fue cuando, por fin, el baño se consideró algo recreacional, más que terapéutico. Gracias a las innovaciones en la industria del transporte (ferrocarriles), la gente comenzó a viajar a la playa en vacaciones, y con ellos llegaron nuevas actividades, como la natación y el clavadismo. Surgió la necesidad de crear un traje de baño que permitiera más libertad; esto se resolvió con un vestido corto, bloomers y medias, todo en negro para prevenir transparencias. A finales del siglo XIX salió el traje de baño de corte princesa, que consistía en una blusa y pantalones, en una sola pieza. Sobre eso usaban una falda que caía bajo la rodilla y se abotonaba en la cintura para acentuar la figura. El outfit se complementaba con un sombrero de paja. Aquí podemos ver que el traje de baño comenzaba a tomar un valor más estético, ya no era una simple prenda para nadar. Ahora, su preocupación comenzaba a ser lograr mostrar la silueta femenina.

En 1909, la nadadora y actriz de vaudeville australiana Annette Kellerman fue arrestada en Estados Unidos por usar un traje de baño que consistía en un body que dejaba al descubierto sus piernas, sus brazos, y su voluptuosa figura. Su excusa: “no puedo nadar usando más cosas que las que se cuelgan en el tendedero”.

Annette y otras mujeres se encargaron de que los trajes de baño fueran cada vez más ligeros… y más cortos.

En los años 20, Jantzen Knitting Mills comercializó el maillot pantaloon, que fue el primer traje de baño elástico, y era casi como un body sin mangas, y las piernas cubiertas casi hasta las rodillas. Esta prenda se usaba tanto por hombres como mujeres. Años más tarde, Mabs of Hollywood comenzó a hacer trajes de baño de latex, que se hicieron populares gracias a diversas celebridades, como Marlene Dietrich, que compró uno de cada color.

En 1946, el diseñador Louis Reard creó el bikini, “el traje de baño más pequeño del mundo”. Como sus modelos se negaban a usarlo, Reard tuvo que contratar a una bailarina exótica para que lo hiciera. En muchos países, esta pieza fue prohibida. Un año después, Jaques Heim presentó su propia versión del bikini, a la que llamó “Atome”, que consistía en una pieza que dejaba el abdomen descubierto. Este tipo de trajes de baño fue aceptado por la simple razón de que era más barato producir un traje de baño que no cubriera tanto a la mujer como el traje completo.

El bikini comenzó a popularizarse gracias a las hermosas actrices y cantantes que se volvieron fans de esta sensual prenda, y hoy, la mayoría de las mujeres los usan. El bikini no fue solamente un paso más en la historia de la liberación femenina, sino una celebración a la comodidad y a la practicidad.

 


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